De fuentes fehacientemente chequeadas en la reciente visita de Mauricio Macri a Tucumán y confirmadas desde la Casa Rosada (desde donde se siguen los pasos del gastronómico por Catamarca ) estamos en condiciones de adelantar que existe divorcio “en ciernes” entre el castillismo -los dueños de la UCR , la línea interna “Recuperación peronista” que orienta el dirigente gastronómico José Luis Barrionuevo y el actual jefe de Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Mauricio Macri.

POLITICA AMBULANCIA K /Desde el barrionuevismo residual denuncian que el kirchnerismo corpaccista habría mandado a los intendentes a “comprar barrionuevistas sueltos” en el interior para “clavarle” el armado a Liliana (la hermana del gastronómico y ex-candidata a gobernadora que andaría de la mano del arquitecto Fernando Rivera,pueblo a pueblo).
El ingeniero que conduce el PRO , se siente profundamente desairado por la sociedad entre Luis y el Gobernador de la Sota (y sostiene “off the récord” que ese fracaso electoral es funcional a los intereses de la Casa Rosada donde Barrionuevo tiene línea directa con el megaoperador presidencial Juan Carlos Mazzón- en la caricatura a la izquierda).
Rápidamente mientras empezaba el finde en Tucumán Mauricio salió a diferenciarse de Luis y le levantó el brazo a Ricardo Guzmán , con quien piensa ganarle la diputación nacional tanto a Luis como al FPV.
DEL OSTRACISMO POLITICO A DISERTANTE PRO EN TUCUMAN /Ricardo Guzmán; un hombre que hasta horas atrás no se mostraba con la dirigencia radical y solo se aparecía en el bar La Ochava, donde espera la salida de su esposa de la UNCA.El brizuelismo lo observa con celo caminar junto a Oscar (muy de la mano) y temen que “Oscar le arme una cómoda cama a Brizuela del Moral - que camina más solo que Adan en el Dia de la Madre por la peatonal con el saco en la mano hasta el Comite Provincial de la UCR , donde fiel a su estilo llega tarde y se va primero - para que vuelva a dormir la siesta” , mientras cocina a fuego fuerte para condenarlo a pasar de Papa a Obispo y mandarlo a encabezar la lista de diputados provinciales (con tragasapos impresentables y buscas de fueros). Guzmán ya piensa en mudarse a Buenos Aires en octubre y busca dùplex en la zona de Congreso.
Las huestes del PRO aseguraron en Tucumán al PRIMER DIARIO DE POLITICA en el lobby del Hotel Catalinas Park que van “por el radicalIsmo catamarqueño “sin tutor nacional ” y el peronismo que se quedó en la Plaza de Mayo en el 73″. Un pasivo: la estructura nacional”, se sinceraron el macrismo “no avanza porque Mauricio esta encerrado en su propio laberinto porteño”.En La Rioja desembarcaron en 2007 con la ayudita de Beder para “cocinarlo en su salsa” al sindicado “off the récord” como el Judas Negro “Yoma”, aunque en Catamarca (nunca hicieron pie) y están intervenidos sinne die.
Lo concreto es que “se recalentó la resistencia amarilla” y si bien reconocen que Luis los ayudó en Buenos Aires en 2011, donde varios ex-funcionarios de Cristina terminaron juntando votos para Mauricio-, dejaron trascender su bronca porque “en las últimas horas cerró acuerdo con Momo Venegas- otro ex- filo pro- y pondría al ex-gobernador Mott y la rutilante Myriam Juárez en la lista de Luis y lejos de la sociedad PRO-RADICAL”(partiendo la oferta en tres) y temen que sea un pedido del Chueco Mazzón para dividir a la opo.
El pacto inicial Castillo-Barrionuevo-Macri le permitía al primero atraer algún voto peronista -aunque más no sea los 4.000 que sacó Barrionuevo el 13-3-11- pero, especialmente, los recursos económicos que se necesitan para enfrentar una elección y, además, el poder de la prensa nacional que lidera el grupo Clarín para influir sobre el electorado y el desánimo a transmitir al resto de la sociedad argentina si los comicios se convocaban para marzo.Pero no hubo Marzo.
El plan de Castillo que, lo repetimos, está en marcha, tiene hasta ahora un solo escollo y es su propio Partido y Luis Barrionuevo, que cambió de caballo en medio del río y salió a bancarlo al Gallego De la Sota. Varios referentes -entre ellos el influyente auditor de la Nación, Horacio Pernasetti-, en particular los integrantes de las líneas que piden elección interna para cargos electivos, no estarían de acuerdo en sellar el pacto ni con Barrionuevo y menos con Macri. Al gastronómico lo consideran indigno de aliarse con la UCR por la famosa “quema de urnas” de 2003, y a Macri porque entienden que se trata de la expresión más clara de la derecha argentina.
Las primeras expresiones del acuerdo que tenía a Luis Barrionuevo de mediador “entre el ingeniero y Oscar “, que se cerró hace seis meses durante una minicumbre llevada a cabo en la Capital Federal, habian comenzado a surgir movidas con hechos concretos y uno de ellos fue la reunión -con foto incluida- de cinco intendentes radicales de Catamarca (Jorge Coronel, de Tapso; Humberto Valdez, de Fray Mamerto Esquiú; Orlando Savio, de Paclín; Isidro Gómez, de Corral Quemado y Ramón Villagra, de Villa Vill) con Macri, que ocupó las marquesinas de los diarios de papel por semanas.
Luis Barrionuevo, como Carlos Menem, considera que “la política es el arte de lo posible” y a partir de esta premisa tejió la idea de formalizar un frente que llegue a 2015 con posibilidades de discutirle la presidencia de la Nación al kirchnerismo. Pero para que ello ocurra había que trabajar “con tiempo” y puso manos a la obra “bancando prima facie a Mauricio como presidenciable y acercando a la tropa de la UCR, de la mano de un “socio político” del riñon del Coty Nosiglia (Su inseparable co-equiper desde 1983 en adelante).
Detrás o al costado de Barrionuevo estaba entonces el llamado Peronismo Federal (Eduardo Amadeo, Carlos Ruckauf, Graciela Camaño, Francisco de Narváez y Julio Bárbaro, entre otros) que, desde hace tiempo, tienen estrechas relaciones con Mauricio Macri o algunos de colaboradores, entre los cuales se encuentra el actual presidente de Boca Juniors, Daniel Angelici.
La presencia de este último en la cena de los gastronómicos, donde cruzó “piropos” con Barrionuevo no fue una casualidad. Allí se habló de política, del futuro inmediato y mediato, de planes y contraplanes, y también se abordó el tema vital de los recursos económicos.
Como Barrionuevo es catamarqueño y todavía conserva “la sangre en el ojo” por el triunfo de Lucía Corpacci el pasado 13 de marzo, impuso como condición el “operativo Catamarca” a partir de su presunción de que las primeras elecciones en el país del año 2013 se realizarían en esta provincia (cosa que no ocurrió, Lucía le corrió el tablero)…
Para ello tuvo que hablar con los emisarios del senador Oscar Castillo, que es el verdadero conductor de la UCR, y quien había llevado adelante el pacto.
De esta manera resurgió una vieja alianza. La pelea frontal que sostuvieron Castillo y Barrionuevo en 2003, cuando el primero proscribió al segundo y le quitó la posibilidad de ser gobernador -llevaba 20 puntos de ventaja sobre cualquier candidato radical-, la dejaron de lado para enfrentar a quien consideran el enemigo común de la hora: el kirchnerismo.
Como se recordará, antes de 2003 la relación entre Luis y Oscar fue realmente excelente. Ambos contribuyeron a la firma del Pacto de Olivos para favorecer a Carlos Menem y, más tarde, el radical intentó la jugada realmente maquiavélica de colocar a Luis en lugar de quien habían elegido los peronistas de Catamarca para la banca de senador nacional: Ramón Saadi.
Otro punto de coincidencia entre los enemigos que se habían vuelto a amigar fue la privatización de la empresa de energía. Efectivamente, EDECAT tuvo como conductor – a Sergio Taselli, empresario del núcleo duro del menemismo y hombre de confianza de Luis Barrionuevo..
El senador nacional, que había prometido colaborar con el Frente para la Victoria en un primer momento, había dispuesto finalmente instalar un nuevo proyecto electoral que reemplace al totalmente desgastado Frente Cívico y Social, que sólo existe de nombre.
Al acuerdo con su “enemigo” Barrionuevo se le sumó claramente el PRO, Mauricio Macri y los poderes concentrados de la Argentina.
La jugada más evidente de que Castillo caminaba hacia las fuentes macristas ocurrió durante el tratamiento del proyecto de traspaso de los fondos de depósitos judiciales del Banco Ciudad al Banco de la Nación Argentina.
Como seguramente sabrán los catamarqueños, ese proyecto no tenía absolutamente nada que ver con la provincia, pero Castillo lo trabajó mediáticamente como si realmente interesara. Votó en contra del kirchnerismo y salió a pontificar, a través de su oficina de prensa, que no sabía “a quién favorecía esta iniciativa”, pero que comprendía “a quien se intentaba perjudicar” (en referencia a Macri).
Se trató de un claro mensaje al macrismo, que tiene como aliado al Grupo Clarín, soporte mediático de la oposición al kirchnerismo.